FOSAS NASALES
Anatomía de la fosa nasal.
La
nariz es la parte superficial y anterior de las fosas nasales, de naturaleza
principalmente cartilaginosa y recubierta por piel, situada en nuestra cara o
fascies, mientras que el resto de las fosas nasales está formado por dos
cavidades óseas excavadas en el interior del cráneo y con sus paredes tapizadas
internamente por mucosa. Las fosas nasales muestran dos orificios anteriores
llamados narinas, situadas en la base o superficie inferior de la nariz, que
representan la comunicación con el exterior para la entrada o salida de aire.
Detrás de cada narina aparece un pequeño espacio llamado vestíbulo nasal cuyas
paredes internas presentan unos pelos gruesos llamados vibrisas. En el límite
posterior de las fosas nasales otros dos orificios llamados coanas desembocan
en la rinofaringe o nasofaringe, sirviendo por lo tanto de comunicación con el resto
del aparato respiratorio. Es importante conocer cómo son por dentro estas fosas nasales. A grandes rasgos, solo diremos que anatómicamente, estas fosas nasales tienen una pared medial que se denomina tabique nasal, y una pared lateral, que presenta los llamados cornetes nasales (son unas procidencias óseas). Estos cornetes nasales ofrecen una anatomía muy irregular, y es en esta pared donde hay las comunicaciones con los senos paranasales.
Para entender la necesidad de que la respiración debe ser nasal, debemos
saber que estas fosas nasales, están recubiertas de una mucosa. Lo que
denominamos mucosa es como un tapiz, o un velo, que se encuentra pegado al
hueso, es decir, recubre todo el tabique y todas las cavidades y salientes de
estas fosas nasales, así como también recubre el interior de los senos
paranasales.
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