El quehacer médico tiende a utilizar muchos utensilios e instrumentos que requieren ser elaborados con materiales muy costosos con tal de asegurar la calidad del producto. Sin embargo, la posibilidad de reemplazar el material sin perjudicar el proceso permite optimizar el uso de los recursos.
La posibilidad de reemplazar el frasco torácico convencional de vidrio por uno descartable es uno de esos casos. Este instrumento sirve para drenar secreciones después de haber realizado una operación en la zona torácica. Sin embargo, incluirlo en el presupuesto o no genera un cambio relevante.
Debido a ello, uno de las últimas ideas para reducir costos es el adaptar un frasco de cloruro de sodio como frasco torácico de un solo uso. Así mismo, se modifica agregando una sonda rectal y una manguera. Todos estos implementos no cuestan, en conjunto, ni la mitad del costo del frasco de vidrio original. También se puede cortar otro frasco similar para usarlo como base.
Utilizarlo reiteradamente podría resultar más caro que adquirir el frasco original, por lo se recomienda utilizarlo en casos de emergencia. A continuación, un video del Dr. Jesús Custodio explicando cómo armar uno:
No hay comentarios.:
Publicar un comentario